Galletas mágicas... 😉
Una de las cosas que a veces me da algo de pereza a la hora de decorar galletas con glasa es teñirla de diferentes colores. Suelo hacer 2 ó 3 colores debido al tiempo que lleva teñir cada color y cargar la manga pastelera correspondiente. Pero otra opción es decorarlas en blanco, bien de manera uniforme cubriendo la galleta entera, bien haciendo textura con una glasa algo más espesa. Una vez secas, continuamos decorando con un pincel y colorantes en polvo, incluso con cacao. De este modo también se hacen sombreados que producen un efecto visual de volumen.También los rotuladores de tinta comestible dan mucho juego. Todas estas que os dejo aquí se han decorado con esta técnica.
Además, especialmente en época navideña, podemos utilizar azúcar directamente sobre la glasa húmeda y luego dejarlo secar. Aportará ese "brilli brilli" imitando a la nieve.
Para un cuarto cumpleaños, esta ¡tarta jurásica!
Bizcocho de vainilla con crema de queso. Como siempre, figuras comestibles hechas a mano con cereales de arroz y fondant.
¡Snoopy! Un clásico entrañable para esta ocasión.
Bizcocho de chocolate con relleno de crema de queso y chocolate blanco.
Cobertura de ganache de chocolate con leche.
Nubes caseras sabor mango.
Casita de galleta y chocolate cubierta de fondant.
Snoopy modelado en fondant.
¡Qué dulce siestecita!
Bizcocho de calabaza. Relleno de ganache de chocolate con leche y cobertura de ganache de chocolate negro pintado con spray dorado comestible y ganache de chocolate blanco teñido. (El ojo era una chuche comprada). Llamas de isomalt. Se ha colado un moscón de uva pasa y almendras. Puaj... ¿qué estaría cocinando esta brujita?
¡Hola hola!
Después de mucho tiempo, hoy dejo receta. ¡Fresquita y ligera!
Es una clásica tarta de queso sin horno a la que añadimos un puré de fresas, y utilizamos como galletas unas "digestive sin azúcar", que proporcionan una textura con más fibra y sin exceso de dulce. Podemos añadir más azúcar según gustos, o por el contrario sustituirlo por endulzante.
Ingredientes:
200 gr. de galletas tipo "digestive" sin azúcar
100 gr. de mantequilla
400 gr. de queso de untar (puede ser ligero)
8 hojas de gelatina o 1 sobre de agar agar
200 ml. de nata líquida
2 yogures griegos (o desnatados cremosos)
4 cucharadas de azúcar
250 gr. de fresas
Trituramos las galletas (en un robot o dentro de una bolsa con un rodillo de cocina), y las mezclamos con la mantequilla derretida. Colocamos la mezcla en un molde desmontable de unos 24-26 cm. Podemos forrar la parte inferior con papel de horno si lo queremos desmoldar posteriormente. Llevamos a la nevera y reservamos.
Ponemos las fresas troceadas con dos cucharadas de azúcar y un chorrito de agua a cocer unos 5 minutos y hacemos un puré con ellas, pasando por la batidora.
Separamos 100 ml. de nata y en frío disolvemos el sobre de agar agar. Los otros 100 ml. los ponemos a calentar. Cuando hierve, añadimos el contenido anterior y removemos. Retiramos del fuego y añadimos el puré de fresas, los yogures, el queso crema y las otras 2 cucharadas de azúcar. Mezclamos todo bien.
Si utilizamos hojas de geletina, será necesario hidratarlas en agua previamente, escurrirlas y seguir el procedimiento anterior.
Vertemos la mezcla sobre las galletas y dejamos cuajar en nevera. Decoramos por encima con una capa de mermelada de fresa y unas fresas cortadas al gusto.
¡A disfrutar!